A partir de las 14 horas de este jueves, el proyecto de Ley de Teletrabajo será debatido en sesión virtual en la Cámara de Senadores y podría finalmente ser aprobado, redefiniendo las condiciones del llamado “home oficce” que a partir de la pandemia se convirtió en una práctica muy habitual para miles de trabajadores.

Con la nueva ley quedarían regulados los derechos y obligaciones para quienes tengan un contrato que incluya la modalidad de trabajo remoto, aunque su vigencia regirá a partir de los 90 días desde la finalización del aislamiento social obligatorio, según se estipula en el mismo proyecto.

 

Todo indica que el proyecto que alienta el Frente de Todos, con amplio consenso del sindicalismo, que no obtuvo modificaciones en la Comisión de Trabajo, tendrá el mismo desenlace positivo que tuvo en Diputados, donde consiguió la media sanción tras ser aprobado por enorme mayoría, semanas atrás.

El proyecto sobre teletrabajo establece la desconexión digital, la voluntariedad, la jornada laboral limitada, la provisión de elementos de trabajo, una compensación por gastos y la posible reversibilidad (que se pueda retornar al cumplimiento de tareas en la empresa), el punto más cuestionado por el sector empleador que busca una reversibilidad “acordada”.

Las empresas que desarrollen el teletrabajo deberán registrarse en el Ministerio de Trabajo, “acreditando el software o plataforma a utilizar y la nómina de las personas que desarrollan estas tareas, las que deberán informarse ante cada alta producida o de manera mensual”. Esa información será luego “remitida a la organización sindical pertinente”, para garantizar también los derechos gremiales de los trabajadores a distancia.