El presidente Alberto Fernández, junto con el gobernador Axel Kicillof y el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta en Olivos, anunció la extensión de la cuarentena pero sin modificaciones.

De este modo, entre el 3 y el 16 de agosto, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) continuará el aislamiento social, preventivo y obligatorio bajo las mismas condiciones que hasta el momento, en el marco de las medidas que lleva adelante el Gobierno nacional para enfrentar la pandemia de coronavirus COVID-19.

El mandatario afirmó que “el sistema de salud está funcionando y da respuesta porque la Argentina se ha preparado para enfrentar” la pandemia y aseguró que «no estamos ante una gripe más».

Luego, aseveró que la única forma es «cuidarnos nosotros» porque no hay vacuna contra el coronavirus, al plantear un panorama en el que los contagios si bien se concentran en el AMBA, irradia a provincias como el sur de Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba y focos en el interior del país, como Jujuy, Chaco y Río Negro, en el anuncio sobre la continuidad de la cuarentena que encabezaba desde la residencia de Olivos.

El mandatario convocó a «cuidar nuestras vidas y la de los otros», a «no contagiarnos y no contagiar», y a que «lo hagamos por decisión propia», porque «no estamos hablando de cuán libres somos».

 

Mencionó a su vez que «quitar la restricción de quedarnos en casa tiene costos si no somos responsables» y recordó que el promedio diario de muertos por coronavirus es de 90 casos, lo que es «preocupante».

Por otro lado, Fernández pidió a los jóvenes «hacer el esfuerzo» de no reunirse porque «la picardía de una fiesta» o cualquier otro tipo de exposición tiene «un gran riesgo» porque «se contagian», pero además «cuando contagian a los adultos mayores la enfermedad es impiadosa» con ellos.

Además, expresó su empatía con ellos y el resto de la población que extraña las reuniones familiares y de amigos.